"Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros."
— Romanos 5:8 RVC"El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay, es el Señor del cielo y de la tierra. No vive en templos hechos por manos humanas, ni necesita que nadie le sirva, porque a él no le hace falta nada, pues él es quien da vida y aliento a todos y a todo."
— Hechos 17:24-25 RVC"Él mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados al madero, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados."
— 1 Pedro 2:24 RVC"En estos días finales nos ha hablado por medio del Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y mediante el cual hizo el universo."
— Hebreos 1:2 RVC"Dios, que ha pasado por alto esos tiempos de ignorancia, ahora quiere que todos, en todas partes, se arrepientan."
— Hechos 17:30 RVC"Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él."
— Juan 3:17 RVC"Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios."
— Juan 1:12 RVC"Dijo entonces Jesús a los […] que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres."
— Juan 8:31-32 RVR1960¡Comienza aquí! Presiona y descubre la tarjeta 🌄 AÚN HAY ESPERANZA
Dios le ama y tiene un plan maravilloso para su vida
La humanidad está contaminada, y por tanto está separada de Dios
Si hoy su corazón ha sido tocado y desea confiar en Jesús como su Señor y Salvador, puede hacerlo ahora mismo. No son las palabras las que salvan — es la fe genuina en Cristo lo que transforma una vida para siempre. Esta oración es simplemente la expresión de esa fe, una manera de hablarle a Dios desde lo más profundo de su ser y agradecerle por el regalo más grande que existe:
"Dios, sé que he pecado contra ti y merezco las consecuencias de mi pecado. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, y a través de la fe en Él yo puedo ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para la salvación. Reconozco a Jesús como mi Señor y Salvador personal. ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón, y por el don de la vida eterna! Espíritu Santo, te necesito para vivir esta nueva vida. En el nombre de Jesús, ¡Amén!"
¿Ha tomado hoy la decisión más importante de su vida? Si Jesucristo acaba de convertirse en su Señor y Salvador — oprima el botón "¡He aceptado a Cristo!"